Terapia Corporal & Meditación Zen

El cuerpo utiliza la piel, las fascias profundas y la carne para registrar todo lo que ocurre a su alrededor. En la psique instintiva, el cuerpo se considera un Sensor, una red de información, un mensajero con una miríada de sistemas de comunicación.

Nuestro cuerpomente actúa de almacén donde se van instalando situaciones de estrés, ansiedad, tristeza, incertidumbre, angustia, desconcierto,… de acontecimientos que van surgiendo en lo cotidiano de nuestra vida.

Esas vivencias que no gestionamos, se acaban expresando a través de crispaciones, tensiones y/o gestos corporales-mentales desequilibrados. Limitados. Gestos que nos van gestando al mismo tiempo. Es decir, que generan en nosotras una forma limitada de ver y estar en el mundo.

Habitar con madurez y plenitud el cuerpomente que somos, diluir esas tensiones, hacernos conscientes de ellas, es una tarea de entrega, centramiento, sostén y práctica amorosa a través de un enraizamiento firme en el Hara natural.

Cuerpo | Meditación | Toque terapéutico

BioSensar es un conjunto de prácticas – YogaZen, Meditación Zen, y toque terapéutico – que ayuda a diluir y suavizar bloqueos y tensiones limitantes. Trabajar el Hara y enraizarnos en él. Abriéndonos al equilibrio natural de cuerpo-emociónes-mente sesión tras sesión, sentada tras sentada. Acogiendo la totalidad de lo que somos para acceder a una espiritualidad natural inherente en todo ser humano:

– reconocimiento de la propia libertad interior,

– apertura a la claridad mental,

– resurgimiento de la espontaneidad, intuición y alegría,

– contacto profundo con la belleza,

– expresión del potencial interior,

– sensación de pertenencia y plenitud,

– contacto y respeto profundo por la naturaleza,

– sentimiento de agradecimiento y amor.

La distancia que nos separa de todo esto es únicamente la entrega, el amor, la apertura y la perseverancia en la práctica.